No concilio el sueño, por sobra de insomnio. Aunque después me pare quejando de falta de sueño. Pero que sería la vida sino nos quejaríamos de las carencias. Antes no le daba importancia a las carencias, ahora tampoco. Sin embargo, siempre son consideradas en mis planes; no como importantes, pero si consideradas. A pesar de todo, aún sigo intentando conciliar mi sueño de manera adecuada.
Hay arbustos que parecen árboles, y árboles que suelen ser más lágrimas que árboles.
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